Hola mi nombre es Lucely Montes de Oca y ella es mi hija Alina. Somos de San Andrés Tuxtla Veracruz.

Alina es mi segunda hija, nació en octubre del 2004 y sufrió hipoxia al nacer, lo que le provocó una PCI, además de que nadie nos dijo que venía subluxada de cadera… las primeras semanas de vida de Alina fueron un caos; lloraba a toda hora y tenía movimientos raros e involuntarios, no sabíamos que eran crisis. Tenía problemas de succión y supuestamente reflujo. Cómo mamá yo sabía que algo no estaba bien, incluso se le hicieron estudios porque pensaban que no escuchaba, pero no; yo sabía que ella escuchaba perfecto.

Y así estuvimos entre un médico y otro sin ver gran mejoría, solo la veíamos siempre muy irritable y con espasmos que obvio no sabíamos que eran eso.

Fue hasta el año de vida cuando sufre su primera convulsión, después de eso empezó nuestro recorrido por miles de estudios, momentos devastadores y angustiantes, fue diagnosticada con Retraso Psicomotor y Epilepsia Refractaria, porque no respondía a medicación, probamos de todo incluso decidíamos con el neurólogo darle medicamentos que aún no eran para su edad. Más tarde es diagnosticada con Autismo.

Así vivimos varios años, toda nuestra vida cambió drásticamente, pasamos de todo, incluso por un síndrome de Steven Johnson, gracias a reacciones secundarias de un medicamento… esos fue lo más duro que vivimos sin duda.

En el año 2015 conocí a través de los medios el caso de Grace Elizalde y decidí lanzar una petición en Change.org para pedir a la autoridad le fuera permitido también el medicamento a mi hija, recibiendo el apoyo de más de 125 mil firmas y es cuando la autoridad nos contacta, pero antes de ellos la familia Elizalde Benavides ya nos había brindado su apoyo, a través de la fundación Por Grace y de sus abogados.

Y así con su apoyo incondicional Alina se convirtió en la primera paciente en recibir en México permiso de la COFEPRIS para la importación de cannabidiol sin necesidad de un amparo, además de recibir de la empresa HempMeds el aceite en donación de por vida.

Ya hace 5 años de eso y desde las primeras tomas se notó el cambio en Alina; estaba más relajada, menos llanto, comía muy bien y el sueño mejoró, pero sin duda lo mejor de todo esto era la reducción de las crisis más del 80% en tan solo semanas. Algunos medicamentos se eliminaron y otros pasaron a dosis muy bajas.

Empezó a conectar más con todos y hacer cosas que no hacía como tomar la cuchara para comer sola.

Sin duda alguna el tomar CBD es lo mejor que ha podido pasarnos como familia, ver a Alina bien, como en años no la habíamos visto cambio la perspectiva de todos y mejoro como nunca su calidad de vida.

Seguimos en este camino seguros que apostar por el Cannabidiol es lo mejor que hemos podido hacer.

¡Gracias totales Por Grace y HempMeds!