Renata o Reni como le decimos de cariño! Nació el 3 de diciembre del 2018, todo muy bien, lleve un embarazo normal claro con sus cuidados normales tomaba mis vitaminas embarazada y ¡todo súper bien! 

Nació Reni y todos felices, mi esposo y sus dos hermanitos, Fernanda que tenía 14 y Jesús con 11 años.

¡Felices por la llegada de Reni! A los dos meses Reni intentaba agarrar su mamila y jugaba y reía, al paso de los meses para ser exactas a los 4 meses Renatita empezó a estirarse, lloraba y ponía su carita como de dolor y cólicos, sus manitas empuñadas y el pulgar atrapado, eso supe después que eso significaba algo, la llevé con el pediatra y me dijo que era cólicos, le dio medicamento para eso, ¡pero Reni siguió así! Dejo de reír, ya no jugaba, hasta que decidí llevarla con el neurólogo y no era cólicos, cuando la niña se estiraba y su carita la ponía así era porque convulsionaba 20 veces al día, yo no sabía que ella convulsionaba hasta que él neurólogo nos dijo que la niña lo que tenía era espasmos masivos infantiles (síndrome de West) yo busqué en internet y ya sabrán me puse muy sentimental, sufrí mucho, lloré a mi hija y temía a que ella no viviera por las convulsiones, ¡cada que lo recuerdo me pone muy triste! Me dio mucho dolor y dije “Dios ¿por qué a mi hija? si yo me cuide bien en mi embarazo y a ella la cuido mucho”, pero bueno Dios tiene planes para cada uno, eso lo entiendo, antes yo no me fijaba en niños especiales ahora apenas veo un bebé en lo primero que me fijo ¡que no tenga su pulgar atrapado! Le dábamos anticonvulsivos y no dejaba las crisis en 4 meses pasamos varios anticonvulsivos, llego a tomar 2 diferentes y nada, hasta que el neurólogo nos dijo del cannabidiol y fue así que a los 5 días de haberlo tomado mi niña dejo las crisis por completo, la llevamos a terapias y poco a poco ha avanzado, ya gatea y ríe, juega con sus hermanos y ya mi niña empieza dar sus primeros pasos, aún no habla, pero nos entiende muy bien ¡es una niña feliz y amada! Le agradezco mucho al doctor José Ovidio Cornelio Nieto neurólogo pediátrico, a él y a las terapeutas que la han ayudado, han sido un gran apoyo para Reni y por supuesto a la Fundación, muchas gracias a todas las personas que colaboraron para la recuperación de mi hija.

 

¡Gracias!